julio 30, 2010

Si! Estoy menstruando!




Luna llena, mujer al borde de la menstruación. Y los que nos rodean se alejan silbando bajito.
Y si, admitámoslo, una mujer menstruando tiene sus bemoles, para que negarlo.
Del latín cyclus, un ciclo es un período de tiempo que, una vez finalizado vuelve a empezar.
Es como si mes a mes la naturaleza nos preguntara:
- Que pensas de ser madre?
- Pha… sabes que para este mes tengo otros planes…
- Bueno dale, el mes que viene pasamos de nuevo a ver que te parece. Igual dejamos tu cuerpo preparado por si cambias de idea en el correr de estos 28 días.
O sea, el llamado ciclo que nos hace fértiles va y vuelve sin que lo llamen, y en la mayoría de los casos cuando se le canta el hongo. Porque por mas que una anote en el almanaque con rojo furioso “ Hoy me vino” y lleve las cuentas a la perfección, intentando establecer con este ritual, un mínimo control sobre su propio ciclo menstrual, buscando así el modo de programar, “ciertas actividades” en las que el famoso e inoportuno Sr.Ciclo no participe;
Como lo serían las únicas vacaciones del año en la playa, el encuentro romántico que venís planeando desde hace semanas o el viaje al Chuy en bus (horasssss de nalga contra el asiento) a comprar cosas que del lado brasilero, al ser más baratas, parecen de indispensable necesidad (¿?).
El poder controlarlo no es posible, aceptémoslo.
Teniendo en cuenta que el llega y se instala para quedarse unos días, hay que atravesarlo con dignidad y, en algunos casos, echar mano a las estrategias…
Bolsita de paciencia y surtido de absorbentes para el viaje al Chuy (pensemos que con la excusa que llevamos podemos surtirnos de ropa interior, por ej.)
Rezarán las que tenían el encuentro romántico pidiendo al cielo que al masculino en cuestión no le afecte el invitado, mientras luchan para lograr verse “Sepsies” aún con los cullotes que son los que mas disimulan los paños higiénicos.
Putearan las que programaron las vacaciones en la playa, de puteadoras que son nomás porque gracias a Earl Hass existe el tampón, señoras usenlóN.
Suspirarán hondamente aliviadas varias, por motivos varios (dejo los motivos a libre interpretación, hay muchos y muy variados).
“Very happy’es” las que no queremos continuar aumentando los índices de natalidad.
Compungidas las que esperaban que fuera este el mes para emprender el camino hacia la maternidad y no pasó, tranquilas queridas y con ánimo, en la perseverancia esta el éxito y convengamos que es una perseverancia mooooooooy copada.
Si, ya se que es un poco bizarro plantearlo así, y que lamentablemente para algunas de nosotras el tema de la maternidad no se da en forma tan simple, pero es mas o menos lo que pasa.
Y quedemos embarazadas o no nuestro cuerpo se prepara cada mes para eso durante unos cuantos años.

Personalmente mi “ciclo” empezó a los 13, la mas vieja de mi generación. Adolescente frustrada fui hasta que no “me bajó” por primera vez, ya sé una bobba con b doppia, pero crecí bajo la frase esa de que: “el busto no te va a crecer hasta que no te desarrolles” (¿?) O (contradictoriamente) es un mito real, o a mi busto no le avisaron que tenía que crecer cuando me desarrollara…
Con nosotros, el invitado de honor de hoy, se los presento, el Sr.Ciclo menstrual: “Proceso por el cual se desarrollan los óvulos y se producen cambios que permiten establecer un posible embarazo. El ciclo comienza con el primer día de la menstruación y finaliza el día anterior al inicio de la siguiente menstruación.”
Esta definición, (que no es una Marce definición) deja ver claramente que estamos poseídas por el “faquin” ciclo menstrual todo el mes.
Si se pone así la cosa, en este punto me parece de vital importancia resaltar las molestias varias que acompañan el llamado ciclo menstrual y vale aclarar que NO son un raye personal, si no que son disturbios propios del estado menstrual y del pre-menstrual también.
Es difícil hacerse la normal cuando la sensación corporal es simil a ser atropellada por un camión con acoplado.
Porque vale aclarar, para los que no han pasado por esta experiencia tan enriquecedora, que todo el cuerpo se revoluciona, ademas de que todo lo que pasa, pasa a la vez, dolor de cabeza + dolor de panza + sensibilidad potenciada + incomodidad en la zona + el viaje personal de cada una teniendo en cuenta la situación personal y emocional que se vive en ese preciso momento opr la causa que sea… Mas, tener que escuchar algún masculino, inoportuno, que en un intento por comprender que nos pasa se acerca y suavemente deja deslizar un:
“Que te pasa? Te percibo un poco molesta hoy”
Me percibís molesta hoy????? Bueno, percibís BIEN!! ESTOY MUY MOLESTA!!!
Y CLAROOOOOOOO que estamos molestas, como no estarlo con semejante panorama.
Sepan, que en esa instancia, dejarnos tranquilas, sería una buena opción, unos días de silencio absoluto y soledad sería un buen regalo menstrual.
Y tengo entendido que hay culturas indígenas que lo tienen en cuenta, llamado por ellos mismos “período de la bruja”, (agradezco los NO comentarios acerca del nombre del período, y si alguien tiene mas información al respecto que la comparta, no vendría mal una "cooperativa de la carpita menstrual", ojo, si somos unas cuantas lo podríamos implementar), donde se da a la mujer menstrual la posibilidad, junto a otras mujeres de hacer en una carpa aparte, una especie de retiro durante esos días.
Una maravilla!
Claro, por el momento, eso no pasa por donde yo vivo y, con el Sr. Ciclo instalado en casa nos toca encarar todo lo que hay que hacer a diario sin chistar. Sin embargo hay algunas cosas que SI nos vendrían bien.
Como …
1-No preguntar que nos pasa (a veces es difícil saber que nos pasa, es mas difícil saber que nos pasa cuando estamos menstruales, sepanlóN)
2-No hacer alusión alguna a nuestro humor, sea cual fuere este.
3-No hacer preguntas pedorras como sería: Estas molesta no?
4-Evitar los comentarios del tipo: Mira como te ponés!
5-Nunca resaltar nuestros cambios corporales: Estas medio hinchadita, no? Y esos granitos? Estas como con alergia?
6- Dejarnos tranquilas si es el caso.
Cada una sabrá las cosas que le hacen bien no escuchar y viceversa.

En mi caso y a pesar de las incomodidades evidentes del tema agradezco a mi Sr.Ciclo menstrual la posibilidad de haber sido madre.
Siendo conscientes de este “regalo” que nos hace la naturaleza ya que va a venir, que el venga, nosotras hagamos lo posible para pasarlo lo mejor que se pueda.
Y si pienso en todas las "posibles causas varias" que pueden provocar la falta de la menstruación en una mujer…
Sin dudas prefiero poder quejarme de lo incómodo que es cuando llega y atravesarlo dignamente, entre puteadas si el caso lo amerita, a verme sin EL por la causa que sea.
También este mes; “Que bueno que me vino!”

2 comentarios:

  1. Conocer de esto para algunos seres es sólo por pura aproximación. Imaginen "comprender", atendiendo a la definición de la palabra. Siempre queda respirar profundo y acompañar desde donde se pueda.

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  2. Voy a empezar por darte la razón, es claro que en esos momentos ni nostras nos entendemos....
    Me sumo a tu pedido de por favor, no nos pregunten qué nos pasa!!! Al final nos frustramos más porque no sabemos que carajo nos pasa!!
    Agradezco no ser de las doloridas, o muy pocas veces he formado parte de ese grupo, eso si, físicamente, fea, gorda, boba todo se siente en esos momentos del mes.
    Personalmente, lo que más me caliente es tener que vivir pendiente de que una mancha desubicada no se haya asomado a mi pantalón...
    Por suerte por ahora no estoy en ese momento del mes.. cuando vuelva te cuento lo que siento..

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