octubre 19, 2014

Te cuento un cuento


A veces agradezco esas cosas que pasan sin querer.
Es como si eso que llamamos destino nos hiciera un favor especial y en cierta medida nos acortara el camino.

Este octubre lluvioso, que al fin deja entrever la primavera, además de un viaje relámpago a la otra orilla del Río de la Plata, trajo un poco de eso, y de la mano, una confirmación de lo que las trampas de la informática pueden hacer a nuestras vidas cyberneticamente organizadas.
Esa suerte de “comunicacion incomunicada”, que muchas veces logra simplificarnos la existencia , con la misma simplicidad logra mal tratarnos y llevarnos dando tumbos, entre caídas de sistema, falta de conexión y contraseñas cambiadas, perdidas o encontradas.

A pesar de que últimamente son pocas las cosas que logran sorprenderme “de a de veras”, admito que nunca imagine que mi desembarco en tierras bonaerenses traería bastante mas que una prometedora incursión de mis fotos en una de las galerías mas lindas de Buenos Aires.
Convencida de que las mujeres somos bichos muy intuitivos, después de tanta ida y vuelta sobre algunas situaciones, logramos ver mas allá de  lo que aparentemente esta pasando,  aunque se nos niegue en la cara,.
Algo que de todas maneras no quita,  que por mas que se intuyan,  algunas cosas preferiríamos que nunca nunca nunca nos fuesen corroboradas.
O capaz si, y lo mejor en cada uno de los casos, sea darse de frente con la verdad mas absoluta.
Que te estalle en la cara, que te deje abombada, de una sola vez , en forma definitiva, acompañada quizá de un par de llantos y pataleos típicos y clásicos, si la situación lo amerita, y basta... fin del drama.

Tres días después , ya en el barco de vuelta, sobre un río bastante mas revuelto que el de la ida, agradezco las contraseñas que no se muy  bien como, quedaron guardadas en mi laptop, doy la bienvenida al "camino corto"  y descubro que aun dándome de frente, manejo mejor la verdad mas dura, que las mentiras de cualquier tipo y mas si vienen de la mano de un ejemplar masculino.
Octubre “Una de cal y una de arena “?
Nha... Me hago cargo solo de la de arena, la de cal esta vez NO es para mi...
Besis