mayo 01, 2012

Amor'es ... (?)


Que putas ganas de estallar tengo!!
Estallar?? Dejate de joder Marce! No están las cosas como para que ademas estalles!”
Agradezco la sinceridad de mi amiga... para ella siempre exagero en cuanto a mis estados personales.
Puede ser que tenga razón, y sea cierto que en ocasiones tiendo a ser algo desmesurada en mis expresiones. Me asalta el dramatismo adquirido en mis años de curtir tele teatros venezolanos. Si señoras, también hubo en mi vida tardes de tele teatros románticos. “No me dejee así Santiago Miguel...”
Dios sabe cuanto lo siento Lucia Enriqueta, pero no e posible lo nuestro...” por supuesto, todo esto, entre lagrimas y sollozos varios.
Genero raro el del tele teatro. Historias complejas, que en alguna medida, supongo sean ni mas ni menos que complejos retratos de estas complejas sociedades, de este siglo, mas que complejo. Mas allá de la voraz imaginación de los guionistas, quiero pensar que de algún lado sacan semejantes historias, de amor(?).
Hagamos memoria. Quien no ha tenido (o conoce a alguien que haya tenido)un amor de esos complicados. Entreverados, tan enrrolliscados que parece que se retuerce el cuerpo y el alma toda en eso. Y una llora y se desquicia y adelgaza o engorda "a según" del “chock” hormonal que le de, y así va, sufriente por la vida, desconsolada, locamente (?) enamorada.
Si, suena raro, ya se, pero tengo la teoría de que en algún momento de la vida, aunque sea una sola vez, las mujeres nos sentimos cómodas sufriendo por amor. Es como si hubiese en el genero femenino una suerte de regodeo con esos amores sufrientes. Boberias femeninas supongo y es en estos casos cuando admiro la practicidad del genero masculino. Los varones son prácticos, tan prácticos como un tupperware en una tarde de pic-nic, ellos por lo general no se complican tanto. Bueno, o capaz si lo hacen y solo lo disimulan mejor. Bhu... No lo se, al fin y al cabo son solo hipótesis, a la vista esta que no soy varón, gracia un Diorr, porque la verdad,ahora que lo pienso, no me imagino con pene.
Como sea, el amor no debería de doler.
Ni generar confusión, ni caos, ni angustia. Al final pareciera que el cuerpo nunca espera lo que nosotros insistimos en llamar amor. O si, capaz el cuerpo si lo espera, y se entrega, se desarma, lo vive y goza con naturalidad y es en su lugar, la compleja cabeza humana, socializada, "atelenovelada", la que complica, interviene, juzga, “ordena”, define, califica... Últimamente vengo detestando muy mucho las calificaciones de las cosas. Me desgastan, me ponen en pre aviso de algo, me dejan en un estado de “pre” lo que sea, que se adelanta a mi visión personal. Quizá un poco también por eso, no este nombrando mis fotos últimamente. Van todas “Sin titulo”, para queja de varios de mis amigos. Si invito a mirar, y guío la mirada, genero inevitablemente un pre algo en torno a lo observado, prefiero que cada uno vea lo que quiera, aun si nada tiene que ver con la idea que me atrapo cuando tome la foto, libre interpretación que le dicen.
Y yo vuelvo a mis iniciales ganas de estallar.
Estallar. Un único estallido, fuerte y sonoro. Si, sonoro, ya que voy a estallar al menos que sea con estilo.
Que deje miles de Marce's dispersas en el ambiente.
Sueltas, perdidas, volátiles. Suspendidas en el aire. 
Detenidas en el tiempo. Libres...