agosto 23, 2014

En palabras ajenas



"Deje el saco sentado en mi lugar como si fuera una dama de compañía.
Salí sin pagar.
La luna con blancura perfecta dio señal de un cajero del BROU.
Regrese billete en mano dispuesto a un trago mas, fui por el...
Pagué. Mi alma se fue diluyendo del lugar.
Quedó susurrando el postre que no devoraste.
Todo se resuelve..."

Empiezo a creer que en verdad todo se resuelve, y agradezco que me lo recuerden así.