agosto 09, 2014

Resistencia o Resiliencia



"Te extraño" dijo... 
Que se extraña cuando uno extraña?  
Lo que te falta, lo que ya no esta. 
Lo que de un momento a otro, sin saber porque, o sabiendo, pasa a sernos ajeno...
No creo que nadie este preparado para semejante experiencia, sea esta dolorosa o liberadora, y supongo que solo el tiempo, sabrá dar respuesta a la situación que sea.
Mi amigo el tiempo, ese que me exige una paciencia que no tengo , que me demuestra que me pongo grande, que se vuela cuando mas lo necesito, el tiempo que no cura nada, y que solo termina de destruirlo todo, el mismo tiempo que, contradictoria o complementariamente, todo lo lava y todo lo cura.
En realidad, deberíamos asumir de una vez por todas que el tiempo no hace nada, solo pasa, y en ese pasar nos despoja lentamente de las cosas que nos eran cercanas, que llenaban espacios, que quizá permanezcan vacíos por un tiempo o rápidamente se vean completos por cosas nuevas, que en algún momento también dejaran de serlo y a las cuales también extrañemos mas adelante, cuando las abandonemos o nos abandonen por quien sabe que motivo, y  así, una y otra y otra vez... en un cuento infinito de nunca acabar.
Los humanos sabemos bien como es eso de aferrarse a las cosas, a las personas o a las situaciones.
Sabemos también destruirlo todo con la misma intensidad que supimos construirlo y amarlo
Pero así y todo, no nos veo tan preparados para el movimiento de las cosas, lo que algunos llaman el espiral de la vida, que muchas veces da giros endemoniados dejándonos mas mareados que el mambo del Parque Rodó, bajo la consigna universal de que “el cambio es la única constante”.
Personalmente no me siento muy preparada para tanto sacudón, lo admito
En realidad no creo que nadie lo este.. es mentira que somos capaces de entender, comprender y aceptar todo lo que pasa, si tengo que ser sincera siento que la mayoría de las veces no entendemos un soto de lo que nos pasa, y nos movemos a tientas entre las cosas que nos van llegando en una especie de efecto dominó imparable.
Aún siendo “ilustrados” a nivel emocional , leídos en lo que llamamos temas espirituales o crecimiento personal, ante la falta, de lo que sea que pase a faltarnos, todos hacemos berrinches infantiles, nos quejamos, o montamos espectáculos cuasi patéticos en los que enmascaradamente oponemos resistencia a que literalmente , “las cosas se nos vayan de las manos” ...
Hace unos meses entendí que resistirse no retiene nada, es mas diría que la mayoría de las veces, es innecesario. Si es cierto que las cosas tienen su porque, entonces resistirse al cambio seria una torpeza de nuestra parte. Resistir es dejar de ser flexibles.
Pretender que la vida es una recta interminable, lisa, llana, con buena visibilidad y aparente transito despejado, cuando en realidad es, escandalosamente curva, con mas cantidad de recodos que te sacan del camino y te hacen desabarrancar , que aparentes rectas que al final ya se presentan como aburridas y flacas, en parte es uno mas de nuestros berrinches infantiles.
“Resiliencia Marce, ante la situación que sea” 
Eso me dijeron hace unos días y me acorde de que resiliencia se tatuó en el pecho una compañera de trabajo hace unos años.
Y pensé que suena mejor resiliencia que resistencia.
Que se presenta mas flexible la primera que la segunda, que entonces viene mejor para afrontar las curvas de la ruta, y me di animo con frases cuasi Cohelescas, “fuerza que todo pasa”, “la vida compensa las faltas” y me canté la partecita esa del tema de Fito que versa eso de que el tiempo es aliado... y la la la la

Y caí en la cuenta de que de a ratos resistiendo y de a ratos siendo resiliente, el tiempo pasa, me pongo flaca, el pelo me crece, el año se va y bla bla bla bla ... 
Nada... Aunque a veces no quiera, yo también te extraño. Eso.