diciembre 05, 2014

Una de esas cosas ...



Llueve afuera... vaya novedad, si lloviese adentros seria un problema. De azotea sobre todo...
Ayer me asoleaba en la playa y hoy se pasaron por agua prácticamente todas las partes de mi cuerpo en el acto cuasi heroico de salir a votar.
Para darme ánimos en la cruzada democratizadora del día lectivo repase la tarde de de 45 grados que vivimos ayer, que por cierto, dista mucho de este domingo huracanado de fin de mundo.
Y entre medio del “repaso” pensé en esas cosas que surgen de la nada.
Onda, estas regando las plantas y llama tu madre, que es el cumple de la tía Teresa que no podes faltar por nada que ella te mando los platos cuando te divorciaste y el pelotudo de tu ex marido te vació la casa que lleves la torta de manzana!
Entonces, en menos de una hora, pasas de la paz de la mañana, de regar las plantas en camisón, a cocinar y al patio de la tía Teresa, a escuchar esas recetas que te pasan tus primas, que son deli, pero que al final nunca haces porque resulta que no importa cuanto te esmeres en seguir la receta que te dan, siempre te quedan una bosta esas comidas con las que ellas se lucen, para mi que se saltan algún paso en la elaboración para que no lo logres, así cada ves que hay reunión familiar se hable de lo deliciosa que es “la torta de naranja de Lili” o el éxtasis que genera “el budín de zanahoria de Sara”, en fin...
Teniendo en cuenta de que este fin de semana era de elecciones nacionales, y el domingo quedaría casi perdido en votar y demases avatares electorales, dispondría de solo un flaco sábado para hacer lo mas que se pueda antes de que la semana arranque de nuevo, me asfixie en actividad y no me deje hacer las cosas básicas para la supervivencia familiar, bañar a Rodolfo, por ejemplo.
Por lo tanto había planeado mi sábado minuciosamente. Bueno... tampoco tanto, admito que nunca logro planear nada minuciosamente, es mas la palabra minuciosamente me da trabajo hasta pronunciarla.
Pero tenia planes, dormir hasta que me despertara naturalmente era el Plan A. Me divierte eso de naturalmente, porque me re preparo para dormir hasta el mediodía , y no se si es la edad o que carajo que a las 7:00 ya abro el ojo y quedo mirando techo. Pero soy perseverante y aun con poco éxito en la ejecución del plan A , seguí adelante con el flaco sábado super organizado, así que desayune leyendo unas cosas que escribí la noche anterior, lave la ropa de la semana, me puse al día en la charla con mis retoños. Recibí visita de una amiga que cocinó para todos y almorzó con nosotros, se llevo ropa prestada y me uso la computadora un rato mientras yo luchaba con las lamparas del baño, “sentite como en tu casa” con mis amigas funciona al pie de la letra y me encanta.
Cuando me disponía a ejecutar a los planes de la tarde...  Teléfono..

- Donde estas?
Siempre me pareció una conducta pelotuda esa de llamar a una casa y preguntar Donde estas? De todos modos, soy gentil y conteste la interrogante...
- Creo que en casa , acabas de llamar para acá y atendí. Podríamos tomarlo como una clara señal de que estoy acá?!
- Vamos a la playa?
- Aham... playa... si, bueno... en un rato?
- Genial, en 15 estoy ahí!
- En 15? Pfff... 15 no es un rato, sigo de camisón, 15 no es nada ... 15 es ... hola? Hola?

Un ejemplo claro de esas cosas que surgen de la nada.
15 minutos y dos bocinazos mas tarde, pase del camisón a la tanga y de casa a la playa, en cómoda silla y adorable compañía.

Hoy volviendo de sufragar , en medio de esa sonrisa que a una se le asoma cuando repasa cosas copadas que le pasaron en el día, la semana o la vida, cerré paraguas, descalce zapatos y me volví caminando. 
De ultima, la lluvia solo es agua, tengo encima mas de un temporal y me importa una mierda lo que me moje hoy, sobre todo porque me dura el calor del sol de ayer. :o)